Conmoción en Catamarca: murió un niño de 10 años por la ameba "come-cerebros"
La muerte de un niño de apenas 10 años provocó conmoción en Catamarca y encendió las alarmas sanitarias por la presencia de un microorganismo conocido popularmente como la ameba “come-cerebros”. El menor falleció como consecuencia de una meningoencefalitis amebiana primaria, una infección poco frecuente que afecta gravemente al sistema nervioso central y que puede tener consecuencias fatales.
Ante la confirmación del caso, la Municipalidad de Fiambalá dispuso el cierre preventivo del complejo termal de esa localidad, situado a unos 320 kilómetros al noroeste de San Fernando del Valle de Catamarca. La medida busca facilitar las tareas de investigación y determinar si el niño estuvo expuesto al microorganismo en las instalaciones turísticas.
El fallecimiento fue confirmado por las autoridades sanitarias provinciales, que pusieron en marcha un operativo de vigilancia epidemiológica y análisis de muestras de agua. Por el momento, no se estableció que la infección se haya producido en las termas, por lo que los investigadores trabajan para reconstruir los lugares que frecuentó el menor antes de presentar los primeros síntomas.
Cómo descubrieron la infección que provocó la muerte del niño
El caso comenzó a investigarse cuando el niño permanecía internado en el Hospital Interzonal de Niños “Eva Perón”, donde el equipo de Infectología advirtió signos compatibles con una infección provocada por Naegleria fowleri.
Frente a la sospecha, los profesionales solicitaron estudios especializados para identificar el microorganismo responsable del cuadro. Las muestras fueron derivadas al Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán, que confirmó la presencia de la ameba mediante una prueba de PCR en tiempo real realizada sobre líquido cefalorraquídeo.
El diagnóstico permitió establecer que el menor padecía meningoencefalitis amebiana primaria, una enfermedad que puede avanzar rápidamente y cuyos síntomas iniciales suelen confundirse con los de otras formas de meningitis.
La confirmación del laboratorio nacional activó la intervención de las autoridades sanitarias de Catamarca y una investigación para identificar el posible lugar de exposición.
Clausuraron preventivamente las termas y analizan el agua
Una de las primeras decisiones adoptadas fue suspender las actividades del complejo Termas de Fiambalá, uno de los principales atractivos turísticos de esa región catamarqueña.
En el establecimiento comenzaron las tareas de toma de muestras y análisis de agua para determinar si existe presencia de Naegleria fowleri. Los especialistas también evalúan otros ambientes que podrían haber reunido las condiciones necesarias para el desarrollo de este microorganismo.
La investigación epidemiológica se concentra especialmente en los 12 días anteriores a la aparición de los síntomas del niño. Durante ese período, los equipos técnicos buscan reconstruir sus actividades y posibles contactos con aguas dulces templadas o calientes.
Las autoridades remarcaron que el cierre tiene carácter preventivo y que todavía no se cuenta con resultados que permitan atribuir la infección al establecimiento. La investigación continuará hasta identificar, en la medida de lo posible, la fuente de exposición.
Qué es la ameba “come-cerebros” y cómo afecta al organismo
La Naegleria fowleri es un microorganismo unicelular que habita naturalmente en ambientes de agua dulce, especialmente cuando las temperaturas son elevadas. Puede encontrarse en lagos, ríos, aguas termales y otros espacios acuáticos.
Su peligrosidad radica en que, cuando el agua que contiene la ameba ingresa por la nariz, el microorganismo puede desplazarse hasta el cerebro y provocar una infección denominada meningoencefalitis amebiana primaria.
Se trata de una enfermedad extremadamente infrecuente, pero con una elevada tasa de mortalidad. La infección puede provocar una rápida inflamación y destrucción del tejido cerebral.
Entre los síntomas iniciales se encuentran dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos. A medida que avanza la enfermedad pueden aparecer rigidez de cuello, confusión, alteraciones del equilibrio y otros trastornos neurológicos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten que la evolución puede ser muy rápida, por lo que la aparición de síntomas compatibles después de una exposición a agua dulce templada o caliente requiere atención médica inmediata.
¿La ameba puede transmitirse al beber agua o entre personas?
Una de las principales aclaraciones de las autoridades sanitarias es que la infección no se contrae por beber agua que contenga el microorganismo. Para que se produzca la enfermedad, el agua contaminada debe ingresar por la nariz y permitir que la ameba alcance el sistema nervioso central.
Tampoco existe transmisión de persona a persona, por lo que los familiares, convivientes y profesionales de la salud que estuvieron en contacto con el niño no corren riesgo de adquirir la infección por ese vínculo.
Como medidas preventivas, los especialistas recomiendan evitar que el agua ingrese por la nariz al nadar o sumergirse en aguas dulces calientes, mantener la cabeza fuera del agua en fuentes termales naturales y utilizar exclusivamente agua destilada, estéril o previamente hervida y enfriada para realizar lavados nasales.
Mientras tanto, en Catamarca continúa la investigación sanitaria para conocer cómo se produjo la infección que terminó con la vida del niño. Los resultados de los análisis serán fundamentales para determinar si las aguas de las termas de Fiambalá estuvieron involucradas y establecer las medidas que correspondan antes de una eventual reapertura del complejo.