Ricardo Rodríguez, el defensor suizo de raíces chilenas que busca revancha ante Argentina
Cuando Suiza salga este sábado al campo de juego para enfrentar a la Selección argentina por los cuartos de final del Mundial 2026, uno de sus referentes volverá a vivir un capítulo especial de su carrera. Se trata de Ricardo Rodríguez, el experimentado defensor que combina raíces suizas, chilenas y españolas y que, doce años después, volverá a cruzarse con la Albiceleste en una Copa del Mundo.
El encuentro, que se disputará desde las 22 (hora argentina) en Kansas City, tendrá un significado especial para el lateral de 33 años, uno de los pocos sobrevivientes del plantel suizo que estuvo presente en la eliminación sufrida frente a Argentina en Brasil 2014.
Un futbolista con tres raíces
Aunque nació en Zúrich y representa a Suiza desde 2011, Ricardo Iván Rodríguez Araya tiene una historia familiar profundamente ligada al mundo hispanohablante.
Su madre, Marcela Araya, era chilena y le transmitió esa nacionalidad. Durante sus primeros años como futbolista profesional, Rodríguez esperaba una convocatoria de la selección de Chile. Sin embargo, ese llamado nunca llegó y finalmente aceptó vestir la camiseta del país donde nació y se formó.
A esa identidad se suma la de su padre, de origen español, que le aportó fuertes raíces gallegas. El propio futbolista ha contado en distintas oportunidades su vínculo afectivo con España y, tras desarrollar gran parte de su carrera en clubes como Wolfsburgo, Milan y Torino, terminó jugando en el Real Betis, en la liga de sus antepasados.
El milagro que marcó su vida
La historia de Rodríguez va mucho más allá del fútbol.
Al nacer, en 1992, fue diagnosticado con una hernia diafragmática congénita, una grave malformación que provocó que varios órganos abdominales invadieran la cavidad torácica e impidieran el correcto desarrollo de sus pulmones.
Los médicos les comunicaron a sus padres que tenía apenas un 50% de posibilidades de sobrevivir.
Gracias a una compleja cirugía de urgencia y a años de controles médicos durante su infancia, logró recuperarse completamente. Con el tiempo, el fútbol terminó fortaleciendo su físico hasta convertirlo en un atleta de alto rendimiento.
Como homenaje a su madre, fallecida en 2015, lleva tatuado el número 68, en referencia al año de nacimiento de ella.
Una revancha doce años después
Rodríguez conoce muy bien lo que significa enfrentarse a Argentina en un Mundial.
Junto con Granit Xhaka, es el único integrante del actual plantel suizo que fue titular en el recordado partido de octavos de final del Mundial de Brasil 2014.
Aquella tarde en San Pablo, la Selección argentina logró avanzar gracias al agónico gol de Ángel Di María en el minuto 118, tras una brillante asistencia de Lionel Messi.
Doce años más tarde, el defensor volverá a encontrarse con el capitán argentino, aunque ahora con mucha más experiencia y convertido en uno de los grandes referentes del seleccionado europeo.