Bernacki fue homenajeado en Diputados: “La gente de La Puna son amigos incondicionales”
En un sencillo pero muy emotivo acto, Monseñor Dante Bernacki fue homenajeado este martes en la Cámara de Diputados de la provincia. El sacerdote no pudo ocultar su emoción y agradeció con la voz quebrada por el reconocimiento, mientras todo el recinto lo saludo con un fuerte aplauso.
El homenaje se basó no solo en su trayectoria, sino también en el vínculo que construyó durante años con los peregrinos de la Puna.
Visiblemente emocionado, Bernacki tomó el micrófono frente al cuerpo legislativo y rápidamente dejó en claro que no consideraba que el homenaje fuera solamente para él. “Por eso pensaba, digo, este reconocimiento es para todos los peregrinos”, expresó.
Para el sacerdote, aquel primer encuentro terminó convirtiéndose en uno de los momentos más significativos de su vida. “Yo en realidad en el 2008 comenzaba la celebración de mis 25 años de sacerdocio. Simplemente les digo, el mejor regalo en mi vida fue este”, sostuvo ante los diputados.
“Son amigos incondicionales”
Las palabras de Bernacki estuvieron atravesadas por el afecto hacia los hombres y mujeres que cada año emprenden el largo camino desde distintos puntos de la Puna para llegar hasta Salta y participar de las celebraciones del Milagro.
“La gente de La Puna son amigos incondicionales”, afirmó el sacerdote, antes de extender su agradecimiento a quienes forman parte de esa tradición de fe.
“Por eso les doy gracias a los mineros y a todos los que nos han acompañado, y por todos los peregrinos que nos dan ese testimonio de fe”, manifestó.
El padre Bernacki destacó especialmente el significado de ese caminar. Para él, los peregrinos transmiten su fe no solamente a través de las palabras, sino también mediante el esfuerzo de ponerse en marcha para encontrarse con el Señor y la Virgen. “Sin palabras, simplemente poniéndose en camino para encontrarse con el Señor y la Virgen”, expresó.
Este año, Bernacki no pudo completar la tradicional peregrinación debido a problemas de salud. Sin embargo, su vínculo con los peregrinos y con la experiencia que comenzó hace casi dos décadas volvió a quedar reflejado durante el homenaje en la Legislatura.
El momento más emotivo llegó al final de su mensaje. Con la voz quebrada y lágrimas en los ojos, el sacerdote cerró sus palabras con una sencilla expresión: “Que Dios los bendiga a todos y perdonen las lágrimas”.
Su emoción terminó siendo también parte del homenaje: una muestra del vínculo construido durante años con los peregrinos de la Puna, a quienes considera parte fundamental de su historia sacerdotal.
Diario El Tribuno