Estudiar en Salta costó más del doble que la inflación durante 2025
El impacto se sintió especialmente en los colegios privados sin aporte estatal.
Salta Hoy
18 / 01 / 2026
Aunque el Noroeste Argentino cerró 2025 con una inflación general moderada, el rubro Educación mostró una dinámica muy distinta. Según datos del INDEC, los servicios educativos aumentaron un 76,5% interanual en el NOA, más del doble de la inflación regional, que fue del 31,4%, lo que convirtió a estudiar en Salta y en la región en un gasto cada vez más difícil de afrontar para las familias.
El fuerte incremento posicionó al NOA como la segunda región del país donde más se encareció la educación, solo por detrás de la Patagonia, y muy por encima del Gran Buenos Aires. Mientras los precios generales desaceleraron, la educación fue el rubro con mayor suba en toda la región, superando ampliamente a alimentos, transporte e indumentaria. En términos concretos, educar en el NOA fue 2,4 veces más caro que el promedio de los precios.
El impacto se sintió especialmente en los colegios privados sin aporte estatal, donde las cuotas concentran la mayor parte del gasto mensual. Desde el sector explican que los aumentos estuvieron directamente ligados a los salarios docentes y a los costos fijos de funcionamiento. Representantes de instituciones privadas advirtieron que la falta de subsidios obliga a trasladar los incrementos directamente a las familias, generando una desigualdad histórica frente a los colegios con financiamiento estatal.
A esta situación se suma la brecha regional: en zonas como el Gran Buenos Aires, la mayoría de los colegios privados recibe algún tipo de subsidio y durante 2025 existieron límites para los aumentos de cuotas, una realidad muy distinta a la del norte argentino. En el NOA, la menor cobertura estatal y la autonomía provincial en la regulación de aranceles profundizaron el desfasaje.
El encarecimiento también se reflejó en otros gastos asociados, como institutos de idiomas y transporte escolar, que aunque crecieron por debajo de la inflación, sumaron presión al presupuesto familiar. Padres y madres consultados coincidieron en que sostener la educación privada implicó ajustes en otros aspectos de la economía del hogar.