Los desafíos económicos que Lula debará resolver
El crecimiento de la deuda, el crédito caro y las trabas políticas amenazan con condicionar sus decisiones y la continuidad de los programas sociales.
El endeudamiento de Brasil aumentó más de 10 puntos durante la actual gestión de Lula y superó el 82% del Producto Interno Bruto (PIB).
El incremento elevó los costos de financiamiento y responde, en buena medida, al crecimiento sostenido de los gastos obligatorios, que dejan menos del 8% del presupuesto federal disponible para partidas que pueden ajustarse.
Su equipo prometió sostener las reglas presupuestarias actuales, que limitan el crecimiento del gasto y fijan objetivos de resultado primario, es decir, la diferencia entre ingresos y gastos antes del pago de intereses.
Será un mandato muy complejo dado que que el costo del financiamiento también golpea a las familias brasileras. Según la agencia Serasa, casi 84 millones de brasileños y 9,3 millones de compañías tienen pagos atrasados, una cifra récord atribuida al impacto de las elevadas tasas de interés.