Visita de León XIV: “Su principal fortaleza es la capacidad de escucha”
El sacerdote Pablo Moreno conoció al actual pontífice en una visita realizada a Cafayate en 2004 y recordó en una interesante charla con Radio Salta detalles de la visita y de la personalidad del agustino.
Argentina
05 / 11 / 2026
En el año 2004, la provincia de Salta recibió una visita de profunda trascendencia espiritual y comunitaria: el entonces prior Robert Prevost —quien años más tarde se convertiría en el Papa León XIV— recorrió los Valles Calchaquíes a bordo de un Ford Falcon.
El encargado de recibirlo en el aeropuerto de Salta y acompañarlo durante más de una semana fue el padre Pablo Moreno, ex administrador apostólico de la prelatura de Cafayate.
"Los obispos de Cafayate fueron agustinos, y por eso él, como prior general de la orden de San Agustín, nos venía a visitar para interiorizarse y también para motivarnos para seguir nuestra tarea misionera en la prelatura" expresó moreno.
Durante su estadía, demostró un profundo dominio del castellano, idioma que perfeccionó tras sus años de servicio en Chiclayo, Perú.
Aquel encuentro dejó una huella imborrable en quienes compartieron su día a día. Lejos de la solemnidad lejana, el futuro pontífice se comportaba como "un hermano más de la orden de San Agustín", destacándose por su capacidad de escucha, su cercanía y su constante deseo de aprender.
"Primero te escucha, te pregunta y, una vez que ya ha escuchado, él también puede aportar su propia opinión, pero el diálogo con él, sabiendo ese diálogo, es lo que más le caracteriza." dijo Moreno
El religioso recordó anécdotas entrañables de aquel recorrido por el norte argentino, señalando que León XIV se sorprendía gratamente con las costumbres locales: "Le gustó mucho la empanada y el torrontés, como que no la había probado nunca".
Asimismo, destacó que siempre se movilizaba con su computadora portátil —un elemento poco común y novedoso para la época— para registrar cada detalle de sus aprendizajes y vivencias en la región.
Para el sacerdote, la impronta del Papa actual se sostiene fuertemente en el deseo de estrechar lazos con los sectores más alejados, manteniendo un contacto constante y afectuoso con la comunidad argentina.
"Él nos ha pedido a los argentinos que sepamos comprometernos para predicar la alegría del Evangelio... y que sepamos abrir nuestro corazón como un surco para que la semilla del Papa pueda penetrar y dar fruto en nuestros corazones" manifestó Moreno