Argentina aprobó un nuevo maíz transgénico resistente a lepidópteros
Con esta medida el país se convierte en pionero a nivel mundial.
Argentina
21 / 06 / 2026
Argentina se convirtió en el primer país del mundo en autorizar la comercialización de un nuevo evento transgénico de maíz diseñado para ofrecer protección contra insectos lepidópteros, una de las principales amenazas para la producción agrícola.
La aprobación fue oficializada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que habilitó la comercialización del evento individual de maíz COR-ØØ121-4, desarrollado por la empresa Corteva Seeds Argentina S.R.L.
La nueva tecnología incorpora una protección específica frente a determinados insectos lepidópteros, grupo que reúne plagas capaces de provocar importantes daños en hojas, tallos y espigas, afectando el rendimiento de los cultivos y generando pérdidas económicas para los productores.
Desde el organismo nacional destacaron que esta innovación representa una nueva herramienta para fortalecer el manejo integrado de plagas y contribuir a sostener la productividad del maíz, uno de los cultivos más importantes de la agricultura argentina.
Una herramienta para mejorar la producción
Las autoridades señalaron que la incorporación de nuevas tecnologías biotecnológicas permite ampliar las alternativas disponibles para los productores, facilitando un control más eficiente de las plagas y ayudando a preservar el potencial productivo de los lotes.
Además, remarcaron que el desarrollo refuerza el papel de la biotecnología en la búsqueda de soluciones frente a los desafíos productivos actuales, en un contexto donde la eficiencia y la sustentabilidad son cada vez más relevantes para el sector agropecuario.
El maíz constituye una de las principales cadenas productivas del país, tanto por su aporte a las exportaciones como por su utilización en la producción de alimentos, biocombustibles y alimentación animal.
Un proceso de evaluación integral
La autorización fue otorgada luego de completar todas las instancias de evaluación previstas por la normativa vigente.
La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) analizó los aspectos relacionados con la bioseguridad agroambiental del evento. Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evaluó su inocuidad para el consumo humano y animal.
Asimismo, la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional realizó un estudio sobre el posible impacto de la nueva tecnología en el comercio exterior argentino.
Desde la Secretaría de Agricultura destacaron que todo el proceso regulatorio se completó en menos de seis meses, un plazo que consideraron significativo para acelerar la incorporación de innovaciones al sistema productivo nacional.