Bolivia denuncia avance narco
El Gobierno de Bolivia alertó ayer que el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), dos de las principales organizaciones narcotraficantes de Brasil, están reclutando ciudadanos bolivianos y mantienen una presencia creciente en el país. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, realizó la advertencia ante el Parlamento, al justificar la ampliación por 90 días del estado de excepción.
"Estas organizaciones criminales están empezando a reclutar a compatriotas nuestros", señaló Oviedo, quien calificó a ambas bandas como peligrosas y aseguró que su instalación en territorio boliviano data de hace varios años. Según el ministro, el Gobierno combate a estos grupos con apoyo de organismos internacionales, entre ellos la DEA de EEUU, la Policía Federal de Brasil y fuerzas policiales de países de la Unión Europea (UE).
Oviedo anunció además un operativo inmediato en la región amazónica de Pando, fronteriza con Brasil, ante la presencia de integrantes del Comando Vermelho. "A la frontera con Brasil se están enviando efectivos de élite porque los niveles de violencia han subido", afirmó.
El Gobierno sostiene que el PCC y el CV se disputan un corredor utilizado para el traslado de drogas hacia otros países. La tensión también se reflejó recientemente en San Ignacio de Velasco, en la región de la Chiquitania, donde fueron desplegados militares y fuerzas especiales después de una ola de violencia que dejó al menos cuatro personas asesinadas a tiros en dos días.
Como parte de la estrategia bilateral, la Policía Federal de Brasil abrirá una oficina permanente en Bolivia para fortalecer el intercambio de información y la lucha contra el crimen organizado. Además, la Embajada de EEUU informó que policías bolivianos recibieron capacitación de agentes estadounidenses en tácticas de control antidisturbios.
El PCC es considerado por la Fiscalía brasileña una de las organizaciones criminales más poderosas de Sudamérica, con presencia en distintos países de la región, especialmente Bolivia y Paraguay. El Comando Vermelho, más antiguo que el PCC, posee una estructura descentralizada y opera mediante cabecillas regionales, según el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea) de Brasil.